martes, 8 de febrero de 2011

Uruguay: explotación sexual infantil, práctica habitual en la frontera con Brasil

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"Uruguay realizó un diagnóstico sobre la explotación sexual infantil en la frontera con Brasil y diseña estrategias de atención. El trabajo permitió identificar como habitual la explotación sexual por parte de familiares de adolescentes de entre 14 y 17 años, fundamentalmente del sexo femenino. De todas formas, no se descarta la existencia de una red en algunos casos.

EN MUCHOS CASOS LOS FAMILIARES SON LOS PROMOTORES; EXISTE MIEDO A DENUNCIAR



“En las cuatro ciudades fronterizas con Brasil se constató la presencia de la explotación sexual infantil. Si bien existen algunas posibles redes, no es lo más frecuente, lo habitual es la explotación por parte de los familiares", expresó a Ultimas Noticias Sergio Pereyra, coordinador del proyecto por parte del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (Inau).

Dicha conclusión se desprende de un estudio exploratorio sobre la temática que desarrolló la Facultad de Psicología de la Udelar, a pedido del Inau, en el marco del proyecto "Estrategia regional de lucha contra la trata y el tráfico de niñas, niños y adolescentes para fines de explotación sexual en Mercosur".

Las ciudades bifronterizas involucradas son: Chuy uruguayo y brasileño, Río Branco con Yaguarón; Rivera y Santana de Libramento; Bella Unión y Barra do Quarí, Uruguay analizó las nacionales y Brasil se encuentra en proceso de diagnóstico.

El diagnóstico fue realizado en base a entrevistas semiestructuradas a personas calificadas que trabajan en asuntos de niñez y adolescencia en distintas áreas: salud, educación, seguridad y minoridad.

Se realizaron unas 30 entrevistas por ciudad y en todos los casos se constató el ocultamiento del tema. Incluso, en la ciudad de Rivera algunos entrevistados manifestaron que "el trabajo infantil, la venta callejera y el trabajo doméstico, también aparecen como una modalidad encubierta para facilitar la explotación sexual". Al mismo tiempo Pereyra destacó que existe una "gran desinformación con respecto a las leyes entre los actores comunitarios y falta de recursos".

El estudio fue llevado a cabo en 2010 con el objetivo de conocer el estado de situación en cuatro ciudades fronteras, así como los recursos para abordar esta problemática, y el grado de defensa de los derechos de los niños/as y adolescentes.

El proyecto es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a un costo total de U$S 1.150.000, a Uruguay le corresponden U$S 200.000. El Inau cubrirá los gastos de sueldos del equipo de coordinación del proyecto así como los viáticos.

EDADES

Si bien la explotación sexual de niños se ve desde los 9 años hasta los 17, el promedio ronda entre los 14 y 17 años. "Predominan las mujeres, aunque existe un porcentaje menor de hombres. En Melo es donde existen más hombres en comparación con el resto de las tres ciudades", se indica.

Las zonas de prostitución infantil más frecuentes están asociadas a lugares públicos como las líneas fronterizas, donde existe concentración de trabajadores que están de paso o con tareas zafrales, "pero también ocurre en los barrios, con los comerciantes o adultos mayores, por eso, en vez de ocultar el tema se debe denunciar", dijo Pereyra. Para tal fin se puede llamar, además de a la seccional del barrio, a la Línea Azul: 0800 50 50.

Estas prácticas de prostitución también son habituales en las zonas de free shops, como sucede en el Chuy o Rivera. Algunos entrevistados definen a esta última como "la reina de la ilegalidad". Asimismo, se detectó otra práctica como el de propietarios rurales uruguayos y brasileños que realizan fiestas privadas en sus establecimientos e invitan a jovencitas. Para Pereyra lo peor es que se "tiende a ocultar por miedo o no se visualiza como un problema o ilegalidad; incluso las chicas suelen negar la situación, pero es real".

Los clientes suelen ser brasileños o uruguayos solos -en general adultos mayores-, hacendados y personas que se encuentran de paso por su trabajo como transportistas por la caña de azúcar en Bella Unión o el arroz. La estrategia consiste en ponerse en contacto con las madres o padrastros que ofician de intermediarios, que en muchos casos tienen antecedentes familiares de abuso y explotación por parte de la madre. Entonces se perciben como una actividad natural. "En general, no sienten que puedan hacer otra cosa por su historia familiar. Es mejor hacer eso, peor es ser nada, y les permite sustentarse", añadió el experto.

SIN DISTINCIÓN DE CLASE

La situación económica aparece entre las principales causas de la explotación sexual, pero no es la única. También inciden la falta de un referente adulto, el consumo de drogas, la escasez de políticas públicas que promueven otro tipo de actividades para ocupar el tiempo libre, así como la violencia intrafamiliar. No son solos los pobres, también se ve en jóvenes de familias bastante pudientes la comercialización del cuerpo.

Uno de los entrevistados planteó que "a veces para preservar un determinado estatus los adolescentes practican sexo por dinero, para adquirir una prenda de determinado valor porque quieren identificarse con determinado grupo… capaz que tiene que ver con ese consumismo que tenemos nosotros". Algunas chicas lo justificaban así: "Gurisas que te decían: 'Bueno pero si te acostás, es por algo, si sabés que los tipos no quieren nada con vos, se acuestan contigo y luego se van, por lo menos les sacás algo'. Estamos hablando de clase media y clase alta", distinguieron algunos entrevistados.

DENUNCIAS Y ESTRATEGIAS


La realización del diagnóstico llevó a una toma de conciencia y estado de alerta mayor, provocando la denuncia de tres casos de comercialización sexual, dos de ellos en Bella Unión y otro en la ciudad de Artigas. En los tres casos se trató de menores de edad entre 13 y 15 años, aún la Justicia investiga. "En uno de los casos se logró impedir que siguiera la situación, ya que se trataba de una niña que asistía a una casa de un adulto mayor y existía la sospecha de que allí existía la explotación", explicó a Ultimas Noticias Sergio Pereyra, coordinador del proyecto "Estrategia regional de lucha contra la trata y el tráfico de niñas, niños y adolescentes para fines de explotación sexual en Mercosur". El programa continuará este año con el diseño de un protocolo de intervención, la capacitación al personal del Inau y las asociaciones civiles. Por último el proyecto prevé la instalación de comités locales para la atención y tratamiento de los niños/as, adolescentes y sus familias a cada margen de la frontera, dado que surgió del diagnóstico como una carencia.

TESTIMONIOS DESDE LA FRONTERA

El trabajo de 223 páginas incluye testimonios de operadores y personas vinculadas a la problemática en todas las fronteras del país con Brasil. Algunos de ellos revelan con crudeza una realidad que se niega pero existe.

- Están quienes sostienen que el fenómeno responde al ámbito familiar como estrategia de sobrevivencia: “Tuvimos un caso de una familia que prestaba a la hija por el alquiler y la luz de la casa”.

- “Una vendedora de un local observaba que todos los días paraba un taxi, levantaba un gurí de esos que están en situación de calle a la misma hora, se lo llevaba y a la hora lo devolvía”, como una modalidad encubierta de explotación.

- “Acá hay una persona específica que le dicen el ... que tiene su casa, que toma a las gurisas y se las vende a los brasileros, que se van a la carpa con ellos y él cobra un porcentaje”.

- “Yo creo que está relacionado con el tema de adicciones, mi hija adolescente me cuenta que por consumir, una amiga se subió a un auto. Comenta que ve homosexuales que le dan a chiquilines de 13 o 14 años $ 100 y se suben”.

- Otro entrevistado plantea que “hay gente que comenta que acá en Rivera hay un red pero no hay información. Incluso hay chiquilinas que dicen que ellas ‘van a la casa de un viejo’, que les ‘da dinero’ y cuando uno trata de ahondar en el tema no te dan información”."

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