miércoles, 27 de mayo de 2009

No queremos guerra ni estos "juegos" para los niños, niñas y adolescentes de hoy y mañana!

"Ping pong nuclear: Corea del Norte desafía con ensayos nucleares y la emisión de varios misiles"

* Clipping: La diaria

"Desde hace ocho años, a la entrada del Museo Memorial de la Paz de la ciudad de Hiroshima, un reloj recuerda los días que pasaron desde el negro episodio en el que, a fines de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos arrojó la bomba atómica sobre la ciudad y provocó la muerte de 140.000 personas, a las que se sumaron otras millones por enfermedades. Pero también marca, como una especie de cuenta nueva -pero no de borrón-, aquellos días que pasan desde que se registra en algún lugar del mundo la última prueba nuclear. Y estas agujas fueron las que se detuvieron ayer, por duodécima vez en 2920 días.

El lunes, Kim Jong-il, el líder de Corea del Norte, anunciaba desde Pyongyang, la capital del país, una nueva prueba nuclear subterránea, la segunda en dos años. Según la agencia estatal KCNA, el gobierno norcoreano aseguró que este último ensayo ha sido más potente que el anterior, “con un nivel superior en términos de poder explosivo y tecnología”. La primera prueba les valió en su momento a los norcoreanos la condena internacional, grandes sanciones económicas y un tire y afloje, liderado por Estados Unidos y los países de Europa, para lograr su desarme nuclear. Como era de esperar, ante el nuevo ensayo, los quince países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunieron en forma urgente en Nueva York para emitir una nueva declaración de condena al país. Acto seguido, comenzaron a trabajar en una resolución ante lo que calificaron como una “clara violación” de la declaración previa aprobada en 2006.

Sin embargo, al líder norcoreano poco lo amedrenta esto, aunque su postura perjudique en forma directa a los 23 millones que habitan esa parte de la península coreana y dependen de la ayuda externa. El martes, la agencia de noticias surcoreana Yonhap informó que Corea del Norte había lanzado al menos tres misiles balísticos. Desde el norte se justificó la emisión porque, según se dijo, identificaron en su cielo aviones estadounidenses que registraban la zona donde se habían realizado las pruebas nucleares subterráneas, apuntó El País de Madrid. El mensaje fue claro.

Varios analistas lo señalaron como un claro malestar ante la nueva condena internacional. Y, por si quedaban dudas, el diario del Partido de los Trabajadores norcoreano, Rodong Sinmun, desafió: “Nuestro Ejército y nuestro pueblo están completamente preparados para la batalla [...] en contra de cualquier intento temerario de Estados Unidos” y para “un ataque preventivo”, y agregó: “Está claro que nada ha cambiado en la política hostil estadounidense en contra de DPRK [Corea del Norte]”, ni siquiera “bajo el nuevo gobierno estadounidense”, en alusión a las maniobras militares que Seúl y Washington realizaron en marzo en forma conjunta en la península coreana. Mientras tanto, la delegación norcoreana ante la Conferencia de Desarme, en Ginebra, advirtió que mientras sigan las presiones internacionales su país seguirá “defendiendo su seguridad”, apuntó EFE.

Leña al fuego

A esto se agrega la decisión de Corea del Sur de querer unirse a la iniciativa que lidera Estados Unidos, que pretende interceptar embarcaciones sospechosas de llevar armas de destrucción masiva. Sobre este tema, Corea del Norte había advertido al líder surcoreano, Lee Myung-bak, que, si lo hiciera, lo consideraría una declaración de guerra, apuntó Reuters, lo que terminaría de quebrar las de por sí críticas relaciones entre los dos países.

Apenas conocidas las noticias, el presidente estadounidense llamó a Lee Myung-bak, para manifestarle su “compromiso inequívoco” a defender a Corea del Sur,temerosa de un ataque nuclear.El gobierno surcoreano afirma que Corea del Norte tiene en total unos 800 misiles y el plutonio suficiente para crear entre 6 y 12 bombas atómicas de escala “pequeña”.

La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Susan Rice, dijo que la Casa Blanca quería que la resolución en la que trabaja el Consejo incluya “fuertes medidas” contra Corea del Norte, ya que “Estados Unidos piensa que se trata de una grave violación del derecho internacional y de una amenaza a la paz y la seguridad tanto regional como internacional”, afirmó Rice.

Varios expertos evaluaron los nuevos gestos norcoreanos -que en las últimas horas de ayer sumaron otro ensayo con un misil de corto alcance- como una forma de posicionarse frente al nuevo gobierno de Estados Unidos. Este país lidera, desde la administración anterior, el programa de desnuclearización de Corea del Norte, estrategia que ha estado estancada desde diciembre, tras el retiro de Kim Jong-il de la mesa de diálogo. Pero este juego de fuerzas también se lee a nivel interno, ya que también es una muestra de poder del líder norcoreano, quien busca reforzarlo de cara a su sucesión, la cual, según especulan algunos, puede recaer sobre su tercer hijo."

Fuente: ladiaria.com

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