"Un estudio del Mides advierte que la mayoría de los papás alguna vez le pegó a sus hijos. La psicóloga infantil, Natalia Trenchi, dijo a Observa que “la violencia física está socialmente aceptada”
* Clipping: Observa.com.uy
"Una palmadita, un pellizcón, una cachetada, un grito o la tan temida paliza -con la que muchos padres amenazan- son algo común en la vida de la mayoría de los niños uruguayos, según lo reveló un informe realizado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). En ese documento se indica que el 15% de los mayores admitió haber inflingido “castigos severos o muy severos” a los niños del hogar; el 59% manifiesta haber usado algún tipo de castigo (incluye moderados y severos) y la cifra trepa al 82% si se suman los maltratos de tipo psicológico.
“Si no le pego, ¿qué hago, lo dejo hacer lo que quiera?”. Esta es una de las preguntas más recurrentes de los padres en las consultas, según dijo a Observa la psicóloga infantil Natalia Trenchi. Para la profesional las cifras arrojadas por este estudio no sorprenden: “Esto comprueba lo que ya sabíamos y es que la violencia física está socialmente aceptada en Uruguay”, señaló.
PORQUE TE QUIERO, TE APORREO
La mayoría de los padres utiliza “la palmada” como un método “correctivo” para encausar una conducta inapropiada en los niños. “Justamente esa es la trampa porque el padre le pega al niño considerando que esa es una forma de enseñarle”, indicó Trenchi.
Incluso muchos justifican esa conducta por el amor que sienten por sus hijos: “Te hago esto porque te quiero”. Esto no hace más que trasladar al niño una conducta en la cual el cariño por el otro no es impedimento para pegar, dijo Trenchi.
Es muy común que los padres trasladen su responsabilidad en ese hecho a los niños. Frases como “¿viste cómo me hiciste pegarte?” dan cuenta de ello. Para Trenchi el golpe no es propiedad de “malos padres” que tienen intención de dañar a los niños, sino que son aquellos que no desarrollaron mejores estrategias para educar a sus hijos.
Trenchi indica que los niños deben crecer sometidos a límites y a una disciplina saludable, pero agregó que para ello el golpe es un método poco efectivo. “El coscorrón es muy efectivo al corto plazo porque si el niño hace algo que no debe y sus padres aplican un castigo violento -sea físico o verbal- rápidamente interrumpe esa conducta, pero a la larga no funciona”, señaló Trenchi.
La psicóloga explicó que de esa forma el niño determinará niveles de violencia en los padres y solo responderá ante el desborde.
LA PALBRA QUE PEGA FUERTE
El maltrato físico es la cara más visible de esta problemática. Sin embargo, muchos niños son sometidos a violencia psicológica que también genera consecuencias futuras en el comportamiento del niño.
“Las madres uruguayas gritamos mucho, nos resulta muy fácil adjetivar y amenazar”, indicó Trenchi, quien agregó que los rótulos pueden pesar mucho en el niño al punto tal de que terminan por asumirlos internamente.
“Cuando uno etiqueta a un niño le está reflejando lo que supuestamente el niño es. Esa etiqueta termina siendo puesta adentro por el propio niño”, indicó la especialista, quien aconsejó que los padres señalen situaciones concretas y comportamientos.
CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO
La aplicación de castigos severos “siempre trae consecuencias negativas a largo plazo”. El niño que es disciplinado de esa forma, entiende que los golpes son la forma de solucionar los problemas.
Así es como se reflejará después la violencia en los centros de estudio y con los pares. Incluso una situación de maltrato infantil trae consecuencias en los vínculos con amistades, pares y pareja en la vida adulta.
Aunque los datos alarman, Trenchi indicó que la conciencia de los padres sobre el tema es mayor. “Saben que está mal y buscan una alternativa al castigo físico”, señaló."
Fuente: Observa.com.uy - 07/05/2009
jueves, 7 de mayo de 2009
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