lunes, 8 de diciembre de 2008

“Día nacional del candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial”

(Ley nº 18.059; aprobada por unanimidad, en noviembre de 2006)
Por Paula Cladera.

“(…) El 3 de diciembre de 1978 sonaron especialmente los tambores en ‘llamada’ por última vez en el ‘Medio Mundo’, uno de los ‘templos’ fundamentales del candombe. Ese día tuvo lugar esta manifestación y ‘llamada’ en defensa de aquel legendario conventillo, condenado a la demolición por la dictadura militar que dispuso el desalojo forzado de sus habitantes, al igual que en el hermano conventillo de ‘Ansina’ un mes después. Lo sucedido aquel día fue un acto espontáneo con mucho de homenaje de despedida a una de las cunas inspiradoras del candombe, de compromiso con su legado, y también con mucho de rechazo y resistencia a una arbitrariedad cargada de racismo de quienes sostenían que ‘los negros’ y sus tambores empobrecían la ciudad, y ‘no podían vivir en el centro de Montevideo perjudicando su particular atractivo turístico e inmobiliario’. (…)” (de la Exposición de Motivos del Proyecto de Ley)

A treinta años de esta “…clara violación de los derechos humanos perpetrada por la dictadura, que debe incorporarse en la memoria colectiva con el destaque que merece como crimen de lesa humanidad, en tanto traslado forzoso de población…” (1), el 10 de agosto próximo pasado, la Flía. Rodríguez, moradora original de una fracción “sobreviviente” de “Ansina”, terminó por acatar el último cedulón de desalojo (del 4/12/ 2007).

La casa de Lorenzo Carnelli 1016/18, que integraba el Patrimonio histórico nacional y que a impulso de dicha familia, aseguró la permanencia del Centro cultural y productivo (de tambores) Zona Sur Kambé, fue demolida en la madrugada del 26 de noviembre.

Culminó así –bajo gobierno nacional y municipal de izquierdas–, el desmantelamiento de las fuentes insustituibles de la cultura afrouruguaya.

Testigos y protagonistas de este virtual tiro de gracia a una parte viviente clave para la preservación de un capital humano y simbólico que nos identifica como nación, … “No debemos olvidar que la ausencia de una política, es una política.” (2) Con tal razonamiento concluye uno de los escasos análisis sistemáticos de la “Historia del movimiento afrouruguayo y sus alternativas de desarrollo” (3).


Medio Mundo

La construcción de 40 cuartos, 32 piletas de lavar ropa, cero cocina y 4 letrinas, sobre Cuareim entre Isla de Flores y Durazno, comenzó en 1885 (4). Un emprendimiento de Risso cuya función resulta evidente.

Los y las principales destinatarias de esta “vivienda” –como de las 59 similares registradas a principios del siglo XX (5)- encarnaban en algunos casos, más de diez generaciones nacidas en nuestro territorio – ya en 1608, Hernandarias desembarcó “treinta piezas de esclavos negros y negras” (6).

La prolongada concentración de afrodescendientes –junto a sucesivos grupos europeos que en general, a mediano plazo lograban ascenso social – dentro de los “conventillos” implicó entre todas las miserias del hacinamiento, un beneficio: aquel de propiciar la transmisión y recreación de su caudal de memorias.


Ellas y ellos consiguieron transferir a su descendencia pautas matrices, sustancias de idiomas y de múltiples lenguajes de sus pueblos originales, pertenecientes a las culturas Bantú, Dahomey y Sudanesa (7).

Hasta hoy llegaron relatos acerca de aquellas comunidades para las cuales “partir a hacer La América”, ciertamente no representó “la promesa de un futuro mejor”. En los conventillos habrán contado que… “(…) Muchos usaron el resto de axé que les quedaba para dejar de respirar nomás, con los ojos cerrados para no ver la costa que se alejaba para siempre. Anoche, las bestias fueron una por una a aplastar con sus cuerpos grasientos el cuerpo de la muchacha más linda de Oyó. A la madrugada, mientras la luz de Oxalá asomaba apenas por el horizonte, la muchacha, sentada en la borda, miró a todos y a todas, y se entregó a Iemanjá con su bebé en brazos y sin una sola lágrima.” (8)

De esclavo-esclava, a negro-negra

Desde la perspectiva de la fuerza de trabajo afrodescendiente, la implantación de los conventillos se presenta como la reasignación social de “su lugar” –su “status-rol”–, donde se manifiesta la proyección del mito legitimador de la esclavitud, a lo largo del proceso de modernización nacional.
En consonancia, durante la reforma vareliana, además de erigirse en los textos de historia determinada noción de “Madre Patria”, se establece el uso del Libro 2º de Lectura, en el cual por ejemplo, a partir de cierta ilustración ambientada en una cocina, se invita al alumnado, a deducir: “(…) ¿De qué color es Josefa? (…) Doña María tiene la nariz delgada y los labios finos. ¿Ves a la negrita? (…) ¿Ves al negrito cabeza de melón? (…) ¿Qué tiene Josefa en la cabeza? ¿Son sus brazos tan blancos como los de doña María?, ¿tiene las manos negras? –Sí, pero están tan limpias como si fuesen blancas (…)”. (9)

Tal como señala el antropólogo Luis Ferreira, “(…)…en el sistema educativo uruguayo, los valores de integración-uniformización no han sido incompatibles con una jerarquización euro-centrada y evolucionista de los contenidos curriculares. El imaginario así constituido ha asociado África con salvajismo, primitivismo y persona negra, desconociendo un pasado civilizatorio africano. Este imaginario, necesariamente, ha afectado históricamente la auto-estima de las personas negras y ha desvalorizado socialmente su producción cultural tradicional, categorizada como exotismo carnavalesco, supervivencia folclórica o subcultura de un grupo guetizado. En consecuencia, sumado al cuadro de desigualdades raciales, la cultura del tambor y del candombe ha sido frecuentemente asociada a estereotipos estigmatizantes.” (10)

Ocurrió que “la imposición de un proceso de construcción de hegemonía a través del propio estado, los partidos, la escuela pública gratuita y obligatoria desde la década de 1870 y la medicalización del país, tuvo por objetivo que el estado y los partidos políticos constituyeran las instancias de identidad, substituyendo las demás formas de adhesión. El estado se configuró así como símbolo de la unidad social nacional y los partidos en símbolos particularizados de esa adhesión (…).” (11)

De acuerdo a observaciones del experto y activista afrouruguayo Romero J. Rodríguez,… “(…) estas dos mentalidades enfrentadas en los asuntos nacionales, mantenían una misma actitud hacia nosotros, consagrada en los decretos de abolición. (12) De esclavos, pasamos a formar parte de la masa de reserva de desocupados, mano de obra barata y carne de cañón del ejército.” (13)

Resulta revelador que bajo el Gobierno nacionalista de Berro, el Censo de 1860 registrara a las y los uruguayos de origen africano, en la categoría “Extranjeros” (sentándose un total de 2,5% de la población de Montevideo; valor 10 veces inferior al estimado por vía de distintas fuentes historiográficas) (14).


“Raza” y “Clase” se potencian en el invisible

Sesenta y cinco años más tarde, en “El Libro del Centenario del Uruguay” se formula el “nuevo mito” fundacional de la República modernizada: “Los últimos charrúas desaparecieron como tribu (…) en 1832 y desde aquel lejano entonces, casi una centuria, quedó la tierra uruguaya en posesión absoluta de la raza europea y de sus descendientes. Hombres laboriosos de todas las nacionalidades pueblan al país y contribuyen al desarrollo de sus riquezas cuantiosas.” (15)

De allí se desprende que si bien la Constitución de 1919 otorga a los varones afrodescendientes plenos derechos formales,… “Las disposiciones sobre igualdad (…) esconden el problema de la discriminación, que recién en 1996, comienza a conocerse.” (16) “Formalmente libre, el esclavo transformado en negro en la sociedad de clases, encuentra grandes dificultades para negociar su fuerza de trabajo.” (17) Por un lado, debe… “(…) adaptar su vida a nuevos códigos sobre los que no tiene ningún tipo de antecedente.” (…) y por otro,… “Para ellos, los contratos simplemente no existían.” (18) Son desventajas cruciales frente a la masa trabajadora.

Pese a la pionera actuación de afrodescendientes en el seno de algunos gremios, el cosmopolitismo de las ideologías marxistas y libertarias reinante en el ámbito sindical,… “(…) determinó la conclusión que la reproducción de la pobreza, es el resultado de la posición socioeconómica, y que el factor raza no incide.” (…) Tal planteo… “(…) carece de visión histórica.” (19)


¿Qué ves cuando me ves?

Desde las revueltas de esclavos y esclavas, su participación en la gesta revolucionaria, las antiguas “Salas de Nación”, hasta nuestras actuales O.N.Gs., las y los afrodescendientes atesoran importantes antecedentes de lucha contra las injusticias y la aculturación –entre ellos, el Partido Autóctono Negro (1937/44), creado tras la invasión fascista a Etiopía (único país de África no colonizado hasta entonces).

Casi una década de militancia por parte de la Organización Mundo Afro, fructificó en el logro básico, pero sin precedente, de un banco de datos fiables sobre los y las afrouruguayas, en el contexto nacional (E.N.C.H. / 1996 / I.N.E.).

A partir de la Encuesta Nacional de Hogares Ampliada de 2006, se obtuvo un “Perfil demográfico y socioeconómico de la población uruguaya según su ascendencia racial” (20). Ahora sabemos, por ejemplo, que:

- 9,1% de los y las uruguayas dice tener ascendencia afro o negra.
- dentro de este grupo, el 50% es pobre y el 5% es indigente; mientras que entre las personas de ascendencia blanca, estos valores llegan a 24% y 1,6% respectivamente.
- 75% de los y las menores de 14 años afrodescendientes viven en la pobreza o bien, en la indigencia; la misma medición, entre los niños y niñas blancas, arroja 48%.
- el trabajo informal involucra a 48% de los y las afrouruguayas; mientras que para las personas de ascendencia blanca, la informalidad laboral alcanza 34%.
- entre las y los adolescentes de 14 a 17 años, la proporción de asistentes al sistema educativo es 68% para quienes pertenecen a la categoría afrodescendientes y 80% para quienes tienen ascendencia blanca. La brecha en las tasas de asistencia se ensancha entre los y las jóvenes de 18 a 24 años: 22% y 41% respectivamente.

La III Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (Durban, Sudáfrica / 2001) dotó a la delegación afrouruguaya de un plan de acción común a toda la diáspora de origen africano. Al igual que el Comité para la Eliminación de la Discriminación y el Racismo (CERD) de la O.N.U., dicho organismo solicita a los gobiernos informes periódicos, sobre reclamos tales como:


- reconocer los problemas particularmente graves del prejuicio con que tropieza la mayoría de los y las afrodescendientes
- determinar los factores que impiden el igual acceso y la presencia equitativa de los y las afrodescendientes en todas las áreas de la sociedad
- invertir en el mejoramiento de las condiciones de vida (agua potable, educación, salud, electricidad) y en acciones afirmativas de las y los afrodescendientes
- reforzar las medidas y políticas a favor de las mujeres y la juventud afrodescendiente, teniendo en cuenta su situación de desventaja

De modo sistemático, Uruguay presentó atraso en dichas prerrogativas.

Si bien a partir de mayo de 2005, se insertaron órganos específicos de estas temáticas, en el seno de I.N.J.U, M.I.D.E.S., M.E.C., M.S.P., M.V.O.P., M.T.S.S., B.P.S. e I.NA.MU. – como desde antes, en la I.M.M.–, la mayoría de los mismos tiene problemas o bien, carece de financiamiento.

Apenas arribada de Ginebra, donde se puso a consideración de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (21), el último informe por Uruguay (22) –con alarmantes resultados–, la integrante del Grupo de Mujeres Jóvenes Afrodescendientes “Mizangas” Elizabeth Suárez, señala:
–“Ahora, el principal miedo de nosotras y de toda la gente que está en esto, es que lo poco o mucho que conseguimos hasta ahora por parte del Estado, se pierda con el cambio de gobierno.”

En el marco de los festejos del Día nacional…de 2008, se presenta –entre otros– el libro “Población Afrodescendiente y Desigualdades Sociales”, elaborado por un equipo multidisciplinario (22). Al respecto, el Diputado Edgardo Ortuño adelantó: –
“Este libro será nuestro ‘caballito de batalla’.”

Sin embargo, tal como observa la antigua activista y directora del Coro Afrogama, Chabela Ramírez: –“No es lo mismo que yo haga un foro para discutir la discriminación hacia las mujeres o el tema racial, lo cual es válido; que yo te cante (entona la canción que sigue): ‘Estoy rendida / caminar y caminar / el cuerpo mío…’; eso quizá llegue mucho más, porque pasás por la cabeza y vas directamente al alma, igual que lo hacían los antepasados nuestros, que para comunicarse, lo hacían a través del tambor, la danza…(…) La cultura es quien da vuelta el pensamiento de la gente.” (23)

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Notas:

1- Exposición de Motivos del Proyecto de Ley, redactada por el Diputado Edgardo Ortuño.
2- Rodríguez, Romero J. – “Mbundo, Malungo a Mundele. Historia del Movimiento Afrouruguayo y sus Alternativas de Desarrollo”, Ed. Rosebud / 2006; p. 212.
3- Ibid
4- Fuente: Carlos Zubillaga y Jorge Balbis – “Historia del movimiento sindical uruguayo”, EBO / 1988 / Tomo III, pp 42-43. Citado por Natalia Stalla, “Culturas Afrouruguayas” – Comisión del Patrimonio Nacional de la Nación - M.E.C. / 6-7 de octubre, Día del Patrimonio, 2007 ; p.6.
5- José Pedro Barrán y Benjamín Nahum - "Batlle los extranjeros y el imperio británico". Ed. Banda Oriental / 1979; Tomo I, p. 194.
6- Rodríguez, Romero J. - "Mbundo, Malungo a Mundele. Historia del Movimiento Afrouruguayo y sus Alternativas de Desarrollo", Ed. Rosebud/ 2006; P. 29.
7- Ibid, p. 21.
8- Ganduglia, Néstor – “Hitorias de Montevideo mágico”, Ed. Planeta - 2ª edición / 2006; p. 89.
9- Citado por Natalia Stalla – “Culturas Afrouruguayas”, Comisión del Patrimonio Nacional de la Nación, M.E.C. / 6-7 de octubre, Día del Patrimonio, 2007; p. 7.
10- Ferreira, Luis – “El movimiento negro en Uruguay (1988-1998). Una versión Posible”,Ediciones Étnicas - Mundo Afro / 2003; p. 29.
11- Idem.
12- Art. 2. “El Gobierno destinará los varones útiles que hayan sido esclavos, colonos o pupilos, cualquiera sea su denominación, al servicio de las armas por el tiempo que crea necesario.” Art. 3. “Los que no sean útiles para el servicio militar (niños, ancianos, lisiados) y las mujeres, se conservarán en carácter de pupilos al servicio de sus amos.” Decretado en la Ley de Abolición, de Joaquín Suárez (Partido Colorado) / 1842.
13- Rodríguez, Romero J. – “Mbundo, Malungo a Mundele. Historia del Movimiento Afrouruguayo y sus Alternativas de Desarrollo”, Ed. Rosebud / 2006; p. 31.
14- Natalia Stalla – “Culturas Afrouruguayas”, Comisión del Patrimonio Nacional de la Nación - M.E.C. / 6-7 de octubre, Día del Patrimonio, 2007; p. 6.
15- “El Libro del Centenario del Uruguay” – Agencia de publicidad Capurro y Cía. / 1925.
16- Rodríguez, Romero J. – “Mbundo, Malungo a Mundele. Historia del Movimiento Afrouruguayo y sus Alternativas de Desarrollo”, Ed. Rosebud / 2006; p.
208.
17- Ibid; p. 206.
18- Ibid; p. 33.
19- Ibid; p. 208 (en negrita en el libro).
20- Marisa Bucheli y Wanda Cabella – “El perfil demográfico y socioeconómico de la población uruguaya según ascendencia racial”, 2006 – I.N.E./ U.N.P.D. / U.N.F.P.A.
21- CEDAW, por su sigla en inglés.
22- “Informe Sombra del CLADEM Uruguay, Mizangas y RUDA al Comité de Expertas de CEDAW, agosto 2008”.
23- Wanda Cabella, Ana Frega, Rafael Porzecanski, Susana Rudolf.
24- Entrevista de Luis Morales; Revista Voces, 22/11/2007.

Agradecemos los aportes de Raquel Graciela Gularte Priario y Tomás Olivera Chirimini.

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