jueves, 28 de agosto de 2008

III Congreso Mundial Contra la Explotación Sexual Infantil de Río de Janeiro

* Clipping:

"Los representantes gubernamentales de la Iniciativa Niñ@Sur, creada en 2005 por el MERCOSUR para promover políticas públicas de niñez y adolescencia, aprobaron hoy el informe de una consulta sobre Explotación Sexual Infantil (ESI) realizada en todo el bloque, cuyos resultados y conclusiones serán elevadas en noviembre al III Congreso Mundial sobre la temática que se realizará en Río de Janeiro, Brasil.

Entre las principales conclusiones del informe “Aportes para la Cooperación Regional en la Erradicación de la ESI en el MERCOSUR y Países Asociados” se destaca que la subregión ha logrado encuadrar el delito como una violación grave a los derechos humanos de la infancia y encaran ya respuestas reparatorias y de restitución de derechos, en la mayoría de los casos asignando presupuesto propio a las áreas encargadas de llevar adelante estas políticas públicas.

De otro lado, reconoce la necesidad de trabajar en algunos vacíos legislativos y deudas pendientes en la tipificación de los distintos delitos, para lo cual ya se creó una Base de Datos Legislativa para armonizar y adecuar leyes, y consensuar, por ejemplo, definiciones de “prostitución infantil”, de pornografía y de explotación sexual en viajes y turismo, además de las de trata y venta de niños, niñas y adolescentes.

Los representantes del bloque regional debatieron sobre la viabilidad de articular los Registros Nacionales de Niños Extraviados y otras herramientas, y consideraron especialmente viable articular y circular información, importante para elaborar estrategidas de cooperación en el tránsito fronterizo.

En la apertura, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, recordó que desde 2005 el MERCOSUR, a través de la Iniciativa NiñoSur, desarrolla esfuerzos conjuntos para la erradicación de la Explotación Sexual Infantil, subrayó las coincidencias entre los Estados del bloque en el tema y abogó por una “mirada amplia” que supere el marco normativo, policial y judicial, una “mirada crítica hacia el interior del Estado y de las organizaciones de la sociedad civil”.

Luego, la Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Paola Vessvesián, planteó la necesidad de “establecer una agenda regional transversal y amplia, con mirada de equidad territorial”, exhortó a consensuar “estándares mínimo de asistencia integral” y alentó la creación de una red regional de prevención y asistencia a las víctimas y un Plan Regional, “que estén en el centro de la agenda pública” y sean “operativos”.

Por fin, la subsecretaria de Promoción de Derechos de Niños y Adolescentes de la Secretaría de Derechos Humanos de Brasil, Carmen Oliveira, destacó la labor de los países del bloque en la prevención y lucha contra la ESI y, en ese sentido, definió a la cooperación regional como una “herramienta eficaz”.

La apertura de la jornada contó además con la presencia de la Directora de Grupos Vulnerables, Victoria Martínez; la vicepresidenta del Comité para los Derechos del Niño del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rosa María Ortiz; el director regional para América Latina y el Caribe de UNICEF, Nils Kastberg; y la representante de UNICEF en Argentina, Gladys Acosta Vargas, entre otras autoridades.

Estas deliberaciones fueron el prólogo de la Reunión Preparatoria de América Latina y el Caribe para el III Congreso Mundial contra la ESI, que se celebrará mañana y el jueves, en la sede de la Cancillería argentina, con la participación de representantes de los 34 países latinoamericanos, liderada por Niñ@Sur, con el apoyo de agencias y organismos de cooperación internacional como UNICEF, el programa IPEC de la OIT, Save The Children y ECPAT Internacional.

En junio pasado, todos los países de América Latina y el Caribe habían designado a la Argentina, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, como organizadora de una Consulta temática sobre Cooperación Regional en la lucha contra la Explotación Sexual Infantil, cuyas conclusiones serán elevadas al III Congreso Mundial, en Brasil. De la Consulta participaron todos los países del bloque.

La explotación sexual infantil de personas menores de edad, en sus diversas formas y manifestaciones, si bien en los últimos años ha alcanzado mayor reconocimiento público, lleva a cada país y a la región a considerar su creciente complejización y agravamiento.

Tal complejización resulta evidente en las nuevas manifestaciones que presenta la explotación sexual infantil, causadas principalmente por el surgimiento de nuevos actores y nuevas dimensiones de la demanda, como las que presenta la vinculación de la explotación sexual infantil a la industria de viajes y turismo, o la proliferación del fenómeno con el uso de las nuevas tecnologías, como Internet.

El informe aprobado por Niñ@Sur este martes en Buenos Aires ofrece un panorama de aspectos demográficos y sociales relevantes, normativas vigentes contra la ESI, acciones de prevención, asistencia a víctimas y responsabilización, recursos en áreas de frontera, actividades de investigación, programas con financiamiento internacional y obstáculos para la erradicación de la Explotación Sexual Infantil.

El informe es un aporte fundamental para los países implicados pensando en la formulación de estrategias subregionales de cooperación en la erradicación de la Explotación Sexual Infantil y una contribución a la revisión de las prácticas al interior de países de la subregión, con vistas a su readecuación. La información producida por la consulta será, además, un insumo importante de cara al III Congreso Mundial de Río de Janeiro."

Fuente: Secretaría de Derechos Humanos de la Nación Argentina

Sobre explotación sexual infantil:

Save the Children
ECPAT España
UNICEF

jueves, 21 de agosto de 2008

Sobre los medios y la infancia vulnerada

Por Natalia Verdún.

Un asesinato, una niña de 11 años, un padrastro que la violaba y la ofrecía a sus amigos. El caso de Pamela Silva- aún sin resolver- ocurrido en mayo en Maldonado reveló el espiral de abusos y maltratos padecidos por la niña y prendió la mecha para que los medios de comunicación se ocuparan de la violencia sexual hacia l@s niñ@s.

Cuando se habla de la necesidad de hacer visible las situaciones que vulneran los derechos de la infancia, el tratamiento mediático se transforma en un factor fundamental para que esas realidades dejen de estar ocultas en una sociedad que, muchas veces, las conoce pero las esconde.

Sin embargo, para generar un debate que pueda colaborar en la definición de estrategias para prevenir posibles abusos, detectar y afrontar los ya consumados se necesita algo más que la puntualización de cada caso y el recorrido por los detalles más morbosos de cada historia. Se necesita aprehender el tema, buscar posibles causas, bucear en el comportamiento humano, apelar a lo vivencial pero también al conocimiento de técnicos y profesionales.

En este punto habrá algún colega que refute que la función de los medios y los periodistas es informar, dar cuenta de lo que sucede y no asumir la responsabilidad de generar debates o concientizar sobre determinados temas. La discusión se relaciona con la clásica premisa de la objetividad, una concepción que deja del lado el hecho de que los periodistas somos sujetos y no objetos y que, por tanto, cada artículo, cada informe, cada entrevista tendrá nuestra impronta. Así, en tanto hombres y mujeres dedicados al oficio de contar historias-en definitiva eso es el periodismo-la responsabilidad y la ética como integrantes de la sociedad no se puede deslindar de nuestro trabajo.

Pero generalmente los periodistas no somos los que tenemos la última palabra en cuanto a la elección de una noticia; la dirección del medio-que en la mayoría de los casos no está en manos de periodistas-es la encargada de marcar la línea editorial de acuerdo a criterios que deberían conjugar la responsabilidad informativa con la captación de audiencia o lectores y, por tanto, la posibilidad de vender pauta publicitaria.
¿Qué pasa, entonces, si el noticiero registra un pico de rating en el bloque de crónica roja? ¿Qué pasa si los foros de los medios digitales se llenan de comentarios en las noticias sobre abusos?

Estas preguntas traen otros cuestionamientos: ¿el hecho de consumir esos contenidos nos hace más concientes de la problemática? ¿refleja un interés real de la situación o tiene que ver con la inmediata satisfacción de información sobre un tema que me debería preocupar?

No tengo las respuestas para estas y otras interrogantes sobre el tratamiento mediático de las violaciones a los derechos de
l@s niñ@s y adolescentes pero no quiero creer en esa frase que alguna vez me dijo un viejo periodista: “los directores de los canales dicen que si al público le das mierda, come mierda”. Yo me pregunto ¿la comerá porque no hay otra cosa?


Un buen ejercicio para analizar la relación entre los medios y la infancia es comparar los relatos mediáticos con los lineamientos sugeridos por la Federación Internacional de Periodistas (FIP) en el año 1998:

- Lograr padrones de excelencia en materia de precisión y sensibilidad al realizar reportajes sobre cuestiones que involucren niños y niñas.

- Evitar la realización de programas y publicar imágenes que ingresen al espacio infantil de los medios con informaciones perniciosas para los menores.

- Evitar el uso de estereotipos y presentaciones sensacionalitas para promover materiales periodísticos que involucren a niños.

- Evaluar las consecuencias de emitir o publicar cualquier material relativo a la infancia y procurar la minimización del daño.

- Cuidarse de identificar visualmente de cualquier forma a niños, a menos que comprobadamente sea de interés público hacerlo.

- Ofrecer a niños y niñas, siempre que sea posible, el derecho a acceder a los medios para que expresen sus propias opiniones y evitar la inducción.

- Verificar de manera independiente informaciones proporcionadas por niños, sin que esa verificación los coloque en riesgo.

- Evitar el uso de imágenes sexualizadas de niños.

- Utilizar métodos justos, transparentes y directos para la obtención de imágenes y siempre que sea posible, obtenerlas con el consentimiento de los niños o de adultos responsables.

- Verificar las credenciales de organizaciones que hablen en nombre de la infancia o la representen.

- No realizar pagos a niños, ni a adultos responsables, por trabajos periodísticos.

jueves, 14 de agosto de 2008

Votación parlamentaria ejemplar

para la prohibición del castigo físico a la niñez y adolescencia en Uruguay
Por Rosana Acosta.

Hace exactamente un año fue aprobada en el Senado uruguayo y por unanimidad de votos de todos los partidos la hoy ley Nº 18.214.

Este hecho significó el primer gran paso en la protección integral de los niños, niñas y adolescentes uruguayos, en la consideración de los mismos como personas iguales ante la ley y como sujetos plenos de derechos humanos.

Es de destacar la votación unánime de los senadores y senadoras de todos los partidos ya que, cuando nos referimos a los derechos humanos y específicamente de los derechos de la niñez y la adolescencia, lejos estamos de cualquier tipo de consideración e interés partidario.

Es en este sentido que recordamos muy especialmente este día porque es otra demostración histórica de que los actores y partidos políticos pueden tomar decisiones trascendentales en conjunto en pro de una sociedad más igualitaria, justa y pacífica para todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas que la integran.

En momentos en que lamentablemente notamos que no siempre se tiene en cuenta "el interés superior del niño” a la hora del accionar político, presentamos lo que textualmente se exponía en el momento mismo de la votación en la memorable sesión del senado uruguayo que hoy con gran alegría conmemoramos:

"Tiene la palabra la Miembro Informante, señora Senadora Percovich.
SEÑORA PERCOVICH.- Señor Presidente: este proyecto de ley -que fue aprobado hace unas semanas en una sesión de la Comisión de Constitución y Legislación-, que presentamos algunos señores Senadores, nos fue acercado por organizaciones sociales que trabajan en la defensa de los derechos de la niñez y la adolescencia. En él se intenta recoger una recomendación del Comité de los Derechos del Niño, de las Naciones Unidas, que muchas veces ha hecho a los Estados que han suscrito la Convención de los Derechos del Niño. Se trata de equiparar la legislación que tenemos con respecto a los adultos; es decir, tenemos penalizadas las agresiones entre estos últimos, pero nunca las habíamos explicitado claramente con relación a los niños y adolescentes. En ese sentido, hemos tratado de mejorar esas normas heterogéneas que tenemos en el país y, asimismo, de mejorar el Código de la Niñez y la Adolescencia, que procura agregar a nuestro marco jurídico -la Convención de los Derechos del Niño- un artículo específico que exprese jurídicamente el alcance y el contenido del derecho a la integridad personal. Es indudable que esto ha evolucionado mucho en las últimas décadas, porque en principio se contemplaba únicamente la integridad física, pero luego la Carta Internacional de los Derechos Humanos y la Convención Interamericana de los Derechos Humanos ha extendido la protección a la integridad psíquica. En este sentido, el respeto a la integridad personal implica que ninguna persona puede ser lesionada o agredida físicamente ni ser víctima de daños mentales o morales que le impidan conservar su estabilidad psicológica o emocional.

La Convención de los Derechos del Niño -a través de su artículo 19- protege explícitamente a la niñez contra toda forma de violencia física y contra los tratos o penas inhumanos y degradantes, de acuerdo con lo que establece su artículo 37. La igualdad ante la ley está reconocida por múltiples instrumentos internacionales y, también, por los principios de nuestra Constitución. En ese sentido, entendimos que era de orden tomar esta sugerencia de las organizaciones sociales que trabajan con la niñez y la adolescencia para mejorar el Código de la Niñez y la Adolescencia a través de la incorporación de este artículo, así como la derogación de algunos artículos del Código Civil, que contiene normas obsoletas con relación a la forma de vincularse de las personas y, sobre todo, la corrección moderada

-como dice el Código Civil en su artículo 384-, que también puede ser impuesta por los tutores, etcétera, y que puede ser interpretada muy discrecionalmente al respecto.

Los niños tienen derecho a ser educados por sus padres y a tener límites a su conducta. Este también es un derecho establecido por el Código de la Niñez y la Adolescencia, pero acá se trata de que dichos límites no se impongan en forma violenta, porque después les genera un acostumbramiento en las relaciones entre sí y esa violencia no sólo la trasladan a su interior, sino también a sus familias y después al resto de la sociedad.

Esta norma establece la prohibición del castigo físico a todos los responsables del Estado y asigna al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), en coordinación con el resto de las instituciones, los programas de sensibilización y educación. En realidad, aquí no se crea ningún delito, sino que se promueve un cambio cultural en lo que hace a ciertas conductas. Muchas veces criticamos la violencia que se suscita en los espacios públicos y en las relaciones entre personas, sin analizar las causas. Esto implica una reflexión sobre nuestro comportamiento en esa responsabilidad que conlleva educar niños y adolescentes, con mucha paciencia para que no incorporen la violencia.

En definitiva, se trata de la incorporación de un artículo al Código de la Niñez y la Adolescencia mediante el que se responsabiliza al INAU la ejecución y promoción de esta forma de relación no violenta, y de la sustitución de otra norma por una que establece los deberes de los padres hacia los hijos, donde se excluye la utilización del castigo físico y todo tipo de trato humillante, tal como señalan los instrumentos internacionales que refieren al tema. A su vez, se derogan algunos artículos del Código Civil que permitían la discrecionalidad con respecto al trato del niño y el adolescente.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar en general el proyecto de ley.

(Se vota:)

- 23 en 23. Afirmativa. UNANIMIDAD.