Apenas un ingrediente nuevo se sumó al debate: la frase de Tabaré Vázquez de que "no siempre las mayorías tienen la razón", que se pronunció después de la primera votación en la Cámara de Diputados. "No puedo aceptar bajo ningún punto de vista que las mayorías en determinados temas no tengan la razón", dijo un indignado Larrañaga. Luego el senador Jorge Saravia se expresaría en una línea similar. El punto fue profundizado por Luis Alberto Lacalle, cuando señaló que lo importante no es que las mayorías tengan razón, sino que éstas son las que otorgan "legitimidad".
Como era de esperar en un debate con estas características, fueron recurrentes las menciones al pacto del Club Naval, a Wilson Ferreira Aldunate, Liber Seregni, Gonzalo Aguirre, Enrique Tarigo y Julio María Sanguinetti.
Resulta difícil contabilizar cuántas veces durante la maratónica sesión de mañana-tarde-noche los senadores de la oposición utilizaron la frase de José Artigas "mi autoridad emana de vosotros, y ella cesa ante vuestra presencia soberana". Fueron muchas.
"Vázquez interpretó la ley como lo hubiera hecho Wilson si hubiera sido presidente", disparó en un momento Saravia. El senador de Correntada Wilsonista Francisco Gallinal repasó el periplo histórico de la Ley de Caducidad hasta la actualidad y disparó contra el senador Rodolfo Nin Novoa (Alianza Progresista), ausente en la sesión y opositor al proyecto interpretativo que se votaba ayer. Gallinal dijo que el FA nunca más debería recolectar firmas para un plebiscito "porque le importa un pito la consulta popular", una aseveración que provocó la reacción de Enrique Rubio (Vertiente Artiguista). Sin pedir la palabra, Rubio le gritó: "Hasta ahí venías bien" y luego le hizo un gesto de reprobación. "Venía bien y voy a venir mejor", reaccionó el nacionalista.
El colorado Ope Pasquet hizo un extenso y por momentos complejo análisis jurídico, en respuesta a temas que antes había tocado el miembro informante por la mayoría, el frenteamplista Óscar López Goldaracena. Pasquet también hizo valoraciones políticas: "Gregorio Álvarez está preso y José Mujica es presidente. ¡Ésa es la demostración más importante de que la ley sirvió!".
La asistencia en las barras fue menor que la que tuvo la votación en Diputados hace siete meses. Durante las primeras cuatro intervenciones (López Goldaracena, Gallinal, Pasquet y el nuevoespacista Rafael Michelini) había público, pero en el correr de la tarde la concurrencia fue mermando. Luego de las palabras de Larrañaga -y el llamativo silencio de Bordaberry, que relató toda la sesión por Twitter y habló recién al final de la sesión-, le llegó el turno a Saravia, que pintaba para ser la estrella de la jornada. Al menos era lo que las barras esperaban.
Pero el discurso del ex Espacio 609 fue breve. Advirtió, frente a la mirada atenta de los senadores blancos, que la ética política debe estar por encima de la disciplina partidaria. Al igual que Gallinal, Saravia pidió que Mujica, al que definió como "un republicano", vete la norma. "Quiero ver si la izquierda mañana es minoría, de qué forma se van a juntar las firmas", advirtió. Pero cuando todos en el hemiciclo pensaban que habían visto el momento más intenso de la sesión, llegó Eleuterio Fernández Huidobro, y Saravia pasó a un segundo.
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