"Gaza es una pestaña de tierra atrapada entre el mar Mediterráneo, Israel y Egipto, donde en apenas 360 kilómetros cuadrados un millón y medio de palestinos, la mitad de ellos niños y adolescentes, viven un infierno de terror, sufrimientos y muerte.
En las últimas horas el nombre de esta zona restalla donde quiera por la condena casi universal al brutal ataque perpetrado por el ejército israelí contra una caravana que pretendía llegar por vía marítima con una carga humanitaria para aliviar la situación de las víctimas de un riguroso bloqueo.
Como se sabe, los valientes soldados sionistas sintieron su vida amenazada por los desarmados caravanistas, eso dijo en Tel Aviv el Primer Ministro Benjamín Netanyahu, y descargaron su fuego contra ellos dejando cerca de una veintena de muertos, 30 heridos y varios detenidos.
La reacción fue enérgica para rechazar el desproporcionado uso de la fuerza contra civiles, con la excepción del Consejo de Seguridad de la ONU que necesitó 12 horas de discusiones para condenar el crimen, pero no al criminal, y la Casa Blanca que, si bien lamentó los fallecidos, apenas consideró el hecho como un “incidente”.
Pero, ¿cuál es la raíz de esta masacre, absurda e injustificada?
Recordemos que la Franja de Gaza forma parte del Estado Palestino, aunque geográficamente está separado del resto de ese territorio. En 1948 fue ocupada por Egipto y en 1967, durante la llamada “guerra de los seis días” los sionistas se apoderaron de ella, situación que permaneció así hasta los Acuerdos de Oslo, en 1994, cuando el 80 por ciento de ese suelo fue entregado a la Autoridad Nacional Palestina.
Desde 2007 cuando el movimiento Hamas obtuvo el poder en la Franja, se agudizaron los violentos ataques judíos, que llegaron hasta los sanguinarios bombardeos de finales de 2008 y principios de 2009 que causaron más de 1 400 muertos, la mitad civiles y una cuarta parte de ellos, niños.
Hoy día la situación es dramática tras 18 meses de bloqueo, en particular para la infancia. Una entrevista a una niña palestina llamada Yasmín, realizada y publicada por UNICEF, revela los sufrimientos a que son sometidos: no pueden jugar, porque en la calle sus vidas corren peligro, no pueden ir a la escuela, muchos vieron morir a sus hermanos, padres o amigos, no tienen alimentos o medicinas y ya casi no les quedan esperanzas.
"Queremos vivir, somos seres humanos y queremos vivir", aseguró Yasmín .
Además de lo cotidiano, sufren el constante acoso de los soldados sionistas. Más de un centenar de menores palestinos denunciaron haber sido víctimas de agresiones sexuales, golpizas y amenazas luego de ser detenidos por ser, presuntamente, terroristas.
Para responder a esta afrenta humana, se organizó la caravana atacada por el ejército israelí que demostró, asimismo, que el cerco contra Gaza es también marítimo, a pesar de que las aguas del Mediterráneo han sido declaradas como neutrales.
En un Día Internacional de la Infancia viene muy bien aquel poema de Mario Benedetti que comienza así: “cuando éramos niños/ los viejos tenían como treinta/ un charco era un océano/ la muerte lisa y llana, no existía”.
Pensando en los niños palestinos de Gaza, hoy un poquito más huérfanos que ayer, nos viene a la mente, no exento de amargura e impotencia, aquel otro pensamiento del mismo autor latinoamericano, que una vez nos recordó que la infancia no siempre es un paraíso perdido, a veces, puede ser un desgraciado infierno.
Fuentes: RHC, AIN, GRANMA, TRABAJADORES, JUVENTUD REBELDE, PL, REUTER, EFE, IPS, ANSA, AFP, XINHUA, TASS, DPA, AP."
Fuente: http://www.facebook.com/?ref=home#!/note.php?note_id=399372541775&id=1505076466&ref=mf
No hay comentarios:
Publicar un comentario